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COBERTURAS

 

¿Tienes la cobertura de defensa jurídica en tu seguro de coche, pero no sabes muy bien qué cubre? En GRUPO ACRÓPOLIS te explicamos qué es la defensa jurídica y reclamación de daños, a través de la cual puedes disponer de un abogado de tu propia elección ante procesos judiciales.

La cobertura de defensa jurídica en un seguro de coche es aquella que te ofrece protección cuando tienes que reclamar algún daño causado a tu vehículo o a ti mismo. Se trata de un seguro de protección legal que puede serte muy útil si, de repente, tienes que hacer frente a un proceso judicial o administrativo y necesitas asesoramiento o, incluso, necesitas ayuda para hacerte cargo de los gastos que pueda conllevar.

La defensa jurídica solo cobra sentido en el caso de que sea el asegurado quien quiera interponer una demanda, ya que en este caso querrá contar con una defensa independiente y de confianza, lo que le llevará a querer elegir a sus propios abogados.

Cuando es un tercero el que hace la reclamación, entrará en juego la cobertura de responsabilidad civil y será la aseguradora la que ponga a su propio equipo jurídico a trabajar, ya que en este caso es ella la que tendrá que hacerse cargo de las indemnizaciones que podría conllevar este proceso. Sin embargo, a veces es posible que la responsabilidad civil no consiga solucionar el conflicto y este acabe en los juzgados. Aquí sí es posible activar la cobertura de defensa jurídica para contar con abogados de libre elección.

La defensa jurídica en el seguro de coche es una cobertura habitual que tienen incluso los seguros de coche más baratos del mercado: las pólizas a terceros. En caso de no estar incluida, hay muchas compañías que ofrecen la opción de contratar un seguro de defensa jurídica de manera individual para así completar la póliza del coche.

¿Qué cubre la defensa jurídica en un seguro de coche?
A la hora de contratar un seguro de coche, ten en cuenta que no todas las aseguradoras cubren la defensa jurídica del mismo modo. Por normal general, las compañías incluyen en su cobertura los siguientes servicios:

- Reclamación de daños: en el caso de que el asegurado quiera reclamar daños a terceros por la concurrencia de un siniestro, ya sean físicos o materiales, la aseguradora pondrá a su disposición la defensa jurídica. Eso sí, el asegurado tendrá que comprobar en las condiciones de su póliza en qué casos el seguro le proporcionará esa cobertura legal y en cuáles no.

-Libre elección de abogado: la compañía pone a tu disposición un capital (que puede llegar a ser de hasta 3.000 euros) para que puedas contratar al abogado que decidas en caso de tener que representarte en un juicio u otro pleito jurídico. Si los profesionales que has estado consultando tienen unos honorarios que sobrepasan el límite de la compañía, siempre puedes elegir al abogado o procurador que te oferte la aseguradora, ya que en este caso no tendrás límite de capital.

- Asesoría legal: podrás tener acceso a expertos que puedan asesorarte en temas legales, como puede ser el procedimiento para recurrir alguna multa.

- Costes del proceso: el seguro de defensa jurídica cubrirá los gastos que puedas tener a consecuencia de un juicio o de una reclamación de daños.

Otra cosa a la que prestar atención es que solo podrá hacerse uso de los servicios que proporciona la defensa jurídica en caso de que se haya producido un siniestro relacionado con el tráfico y la conducción. Es decir, que no podrás contratar un abogado y cargarlo a la aseguradora por otros pleitos que no tienen nada que ver con un accidente o un siniestro de carretera.

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